Higos – Buenos para ti de forma única

La próxima vez que muerdas unas galletas Newton de higo u otra delicia de higo, deberías considerar su saciante dulzura. Los higos son una de las frutas más antiguas conocidas por el hombre. Llevan proporcionando una sabrosa nutrición desde los albores de la historia y son un excelente tentempié. 

 

Un hecho poco conocido es que la higuera es forma parte de la familia de las moreras. Los higos producen cientos de flores femeninas, que maduran y se convierten en frutas suaves, moradas, marrones o verdes con forma de pera. El interior contiene una gran cantidad de diminutas semillas. 

 

Los higos son originarios de la zona del Mediterráneo y han sido cultivados desde el principio de los tiempos. Los griegos, los egipcios y los romanos adoraban todos ellos esta fruta, y la comían tanto fresca como seca. El higo tiene un significado simbólico y religioso tanto en sus culturas antiguas como en las modernas. 

 

Hoy en día, los mejores higos del mundo provienen del Valle de San Joaquín en California. Frescos son bastante distintos de los higos secos que ves empaquetados en las estanterías de los supermercados. Los higos están maduros cuando se vuelven blandos al tacto, en cuyo momento hay que recogerlos inmediatamente. La fruta debe dejarse madurar en el árbol antes de recogerla. 

 

A la hora de cultivar higos, resulta muy útil cubrir los árboles con redes antes de que la fruta madure, para evitar que los pájaros se los coman antes de que puedan cosecharse Después de todo, los pájaros disfrutan de esta sabrosa y dulce fruta tanto como sus vecinos humanos. 

 

Los higos son una parte importante de nuestra dieta, al igual que lo fueron en su día para nuestros ancestros. Además, encajan bien en las directrices dietéticas actuales. Por eso te hemos traído algunas recetas con higos que puedes probar. 

 

Mermelada de higo 

cuartos de higos frescos cortados (unas 5 libras) 

taza de agua 

tazas de azúcar 

¼ de taza de zumo de limón 

 

Para preparar los higos, echa agua hirviendo sobre los higos y déjalos reposar durante 10 minutos. Escurre los higos, quítales el rabito y córtalos. Añade agua y azúcar a los higos. Pon la mezcla a hervir lentamente, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Cuece rápidamente hasta que espese, removiendo frecuentemente para evitar que se pegue. Después, añade el zumo de limón y cuece durante un minuto más. Echa la mezcla hirviendo en tarros de conserva de mermelada. Ajusta las tapas y procesa de 10 a 15 minutos. Da para unas 5 pintas (2,36 litros). 

 

Tarta de higo 

1 taza y media de azúcar 

¾ de taza de mantequilla 

taza de leche 

claras de huevo batidas 

taza y media de higos cortados 

cucharadita de canela 

cucharadita de melaza 

tazas de harina 

½ cucharadita de sal 

cucharaditas de levadura química 

1 cucharadita de esencia de limón  

 

Bate el azúcar y la mantequilla y luego mezcla con la leche. Luego añade la mitad de los ingredientes secos. Incorpora las claras de huevo bien batidas y luego los ingredientes secos restantes. Añade la esencia de limón. Retira una tercera parte de la mezcla y, en las dos partes restantes, añade la melaza y los higos que han sido previamente recubiertos con dos cucharadas de harina. Échalo en un recipiente de fondo cuadrado enharinado y bien engrasado. Añade removiendo el tercio de mezcla restante de color más claro a la mezcla de color más oscuro. Hornea a 350ºF (~180ºC) durante una hora aproximadamente. 

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